Azulejo

En la primera semana de septiembre del año 2013 comenzaron las obras para el adecuamiento de un rincón del patio del Espíritu Santo. Tras solicitar los permisos pertinentes a nuestro anterior párroco Don José, se pudo recuperar por fin un entorno precioso, íntimo, que albergaría el azulejo de la Virgen de la Soledad. A esta alegría se sumaría otra mayor si cabe. Cati Alcaide, con una generosidad inesperada, nos regala su trabajo, su arte, su buen hacer, no sólo a la hermandad sino a La Rambla entera, y un mes después quedaba colocado el retablo cerámico, para disfrute de todos. Quedaba así abierto un rincón íntimo para la oración, como pocos hay en las calles de nuestro pueblo, y donde cada día pasan no pocas personas a tener un ratito de oración, por pequeño que sea. La Virgen sale a recibirnos, a escucharnos, igual que la Iglesia debe salir a la calle y no quedarse en las sacristías (S.S. Francisco). El azulejo fue bendecido el 7 de diciembre de 2013 por nuestro antiguo Párroco Don José.

 

En julio del año 2017, la Junta Directiva presidida por Ángel María Jiménez Lucena acabó el último de sus proyectos, la colocación de un banco al lado del azulejo, realzando si cabe este maravilloso lugar. Gracias a esta magnífica idea, toda persona podrá estar sentada mientras tiene su pequeño rato de oración a la madre de los rambleños, la Virgen de la Soledad.

 

Fuentes:

-Texto modificado revista de Semana Santa de 2014. Autor: Ángel María Jiménez Lucena.